Las especias de la vida

Meditar, sentir, cambiar. Diálogo con José Mª Barrero, profesor de Raja Yoga en Brahma Kumaris

Aurelio Álvarez Cortez

Vino a Valencia desde Barcelona para compartir sus experiencias con el Kriya Yoga, cuyo instrumento principal es la meditación. José María Barrero, cántabro de nacimiento y miembro de la coordinación de Brahma Kumaris en la Ciudad Condal, habla a media voz, mide las palabras y observa atentamente. El diálogo comienza sobre el tema cocina, ámbito que también está bajo su responsabilidad. “He visto la influencia que tienen los sentimientos a la hora de cocinar, cómo afecta el estado anímico de los demás. No es algo nuevo lo que digo, pero todo lo que pensamos y sentimos genera vibraciones. Masaru Emoto (el afamado científico japonés) demostró que si tú tienes sentimientos de amor, afecta al agua, los líquidos, la materia… Yo he tenido esta experiencia práctica cuando cocinas con sentimientos limpios, positivos. Generas alegría, entusiasmo, felicidad. La meditación produce esto”, dice sonriente.

Al respecto, recuerda que en un retiro para artistas llegó el momento de comer y no había mucho tiempo para cocinar. Para los comensales, unas 30 personas, sólo había unas pizzas que no alcanzaban para ser un menú presentable, entonces había que preparar algo más. “Estaba con una cocinera y un chico joven, y dijimos ‘les vamos a tocar el corazón’. Hicimos una sopa que sólo tenía agua, dos calabacines, dos zanahorias, un poco de aceite…, de lo más sencillo. Cinco años después hablan de aquella sopa. Preguntan qué tenía esa sopa. ¡Si supieran!…, hubo un secreto y ese secreto fueron los sentimientos que pusimos”. Es decir que de forma práctica vemos que “si tú cambias tus sentimientos, cambia la forma de ver la vida, que se transmite a lo que haces y tiene un impacto en los demás”.

Por este motivo, enfatiza José María, “la meditación es un método para despertar sentimientos positivos; no es lo mismo hacer las cosas bajo la influencia de un sentimiento de paz que otro de preocupación o inseguridad, hay una gran diferencia”, y recomienda “meditar antes de hacer algo, detenerse unos momentos” para dar lugar a “la paz que está en nosotros y sólo hay que hacerla emerger”. Concretamente, “las horas tempranas de la mañana son para ti, para generar sentimientos positivos, pensamientos que marquen claridad, entusiasmo, buenos deseos”, añade.

Del mismo modo, la meditación modifica la percepción cotidiana de lo que puede ser rutinario. “Tú puedes hacer lo mismo, estar con las mismas personas, pero tendrás una experiencia totalmente diferente”, destaca, para regresar brevemente al ámbito culinario como metáfora: “Eso significa que tu rutina diaria, aunque aparente ser muchas veces lo mismo, no tiene el mismo sabor. He experimentado que lo que le da sabor a la vida son los sentimientos, que son como las especias para la comida. Felicidad, poder o paz, la gente puede tener diferentes experiencias mediante lo que tú transmites”. De allí que confiese que no se aburre nunca: “No me da tiempo –dice–, mi actitud es distinta”.

En su anecdotario familiar, tiene presente a su padre, artista ya jubilado. “Muchas veces estaba absorto haciendo algo, creando lo que tenía dentro, viendo la imagen a crear” en su interior. “Y luego no recordaba qué había hecho… Hay otra conciencia. Debemos aprender a crear una conciencia elevada, espiritual, positiva. Entonces no será lo mismo”.
Al compartir que se siente muy motivado, por su experiencia en raja yoga ha comprobado cómo “la meditación realmente transforma la mente de las personas, su actitud, o mejor dicho, la conciencia y todas las formas de expresión que surgen a partir de la conciencia también cambian”.

Es su idea que “la conciencia, como un depósito, si está sucia, por donde pasa mancha todo, pero si está limpia, hay pensamientos nobles, de buenos deseos, una actitud elevada”.
Además, como generalmente las personas “buscamos fuera lo que tenemos dentro, dedicándole tanta energía”, no advertimos que “si buscamos la paz fuera es porque ya la hemos experimentado, está grabada en nosotros”. Y para lograrlo, no existe nada mejor que meditar. “Si te concentras en pensamientos de paz, despertarás esa impresión interna, y experimentarás la paz”.

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Conviene saber, eso sí, que “la meditación es algo sutil, una experiencia que no se puede ver ni tocar, sino entender y experimentar. La paz la puedes transmitir si las experimentas, pero no la puedes coger, como tampoco el amor o la felicidad. Por lo tanto, como es muy sutil está más conectada con los sentimientos de tu ser. Podemos darnos cuenta de que cuando meditamos tenemos esta experiencia una y otra vez. Se hace presente en la acción porque lo que sientes luego lo expresas, puedes estar meditando consciente y experimentar paz en la acción”.
Como ejemplos encarnados de sentimientos positivos a raíz de un trabajo interno señala a la Madre Teresa, a quien su padre conoció personalmente al asistir a una ceremonia en Roma a raíz de un acontecimiento en donde participaba una hija suya, y a la actual directora de Brahma Kumaris a nivel mundial, Daddy Yankee.

En su experiencia, “la meditación aparta las malas hierbas y facilita el poder expresarte tal y como eres, no tenemos que inventarnos nada”. Todos los días, con método, disciplina. No es una tarea de dos días.



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