Al borde de un ataque de compras

Las ideas más destacadas de la entrevista a Brenda Chávez en nuestro canal de Youtube

Aurelio Álvarez Cortez

Periodista especializada en consumo, sostenibilidad y cultura, Brenda Chávez es miembro del colectivo Carro de Combate y autora de “Tu consumo puede cambiar el mundo”, publicado por Península, y “Al borde de un ataque de compras”, de editorial Debate.
Más información: brendachavez.com

¿Somos los reyes del consumo inconsciente?

Hemos llegado a un punto en el que los expertos dicen que estamos consumiendo 1,7 planetas Tierra al año en recursos y en 2030 serán dos y en 2050, tres. Esto significa que nos estamos devorando a nosotros mismos. Esta es una de las razones por las que el consumo y la producción responsable son parte de los objetivos sostenibles de Naciones Unidas, en su agenda para alcanzar un desarrollo sostenible en 2030.

Quién contamina

Los hogares somos responsables del 60/80 por ciento de la huella ecológica global, pero si hacemos un zoom en este dato las 4/5 partes de ese impacto no son atribuibles a los consumidores sino a las industrias. Aunque como consumidores influimos, las empresas que más contaminan no hacen bien los deberes, y así no caminamos hacia un desarrollo sostenible.

Marketing

El gasto en marketing anual es de 400 mil millones de euros. Ese dineral supera el presupuesto de cualquier país. Es una cantidad estratosférica que está pululando para detonarnos el deseo de comprar a través del móvil, los influencers o la publicidad en las calles.

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La información que necesitan para conseguirlo la damos gratis en las redes sociales con los “me gusta”. El producto eres tú. Llegamos a un punto en que no sabemos cuáles son nuestras necesidades reales y cuáles las inducidas por este contexto.

Una clave

Cuando vayas a comprar algo pregúntate por qué lo quieres. Si es porque buscas camuflar un malestar, frenas tu crecimiento personal al no explorar lo que te está diciendo. Hay otras formas más sanas y baratas de afrontar nuestros malestares e inseguridades.

Nosotros somos exclusivos; lo que compramos, no

Muchas veces adquirimos bienes y servicios por la necesidad de pertenencia a un grupo, real o imaginario. Esos universos nos plantea el marketing. Piensas que un bolso de Louis Vuitton te dará esa identidad que tú no tienes o que va a exponer tus valores y virtudes de una forma increíble; si lo analizas, ese objeto de lujo se fabrica en serie. Cada uno de nosotros tiene un ADN único, somos exclusivos, pero caemos en esas trampas mentales inducidas.

Conciencia de consumidor responsable

Algunos que no se consideran consumidores responsables pueden tener hábitos como usar botellas reutilizables, ir con sus bolsas a la compra, utilizar el transporte público, comprar en comercios de cercanía, hacer un consumo consciente.
Creo mucho en la conciencia individual y colectiva. En la pandemia hemos echado de menos a la familia, a los amigos y a la naturaleza, nada que ver con valores materiales o consumo.

Vacío

A menudo hacemos un consumo que creemos que es para disfrutar, cuando lo que genera es un gran vacío. Una casa puede estar llena de cosas y al mismo tiempo albergar una tremenda infelicidad por ese vacío que no se satisface con cosas materiales. Las experiencias vividas, buenas o malas, nos hacen crecer, madurar, y no tienen nada que ver con el consumo.

“Yo no soy tonto”

Esto de “yo no soy tonto” por comprar barato es una narrativa que se nos instala creyendo que comprar barato es de inteligentes. Cuando lo hacemos no pensamos que detrás de ese producto hay una explotación humana más que probable y que proviene de una zona del mundo donde las normas medioambientales son laxas. Las políticas de deslocalización han llevado a la precarización del mercado laboral occidental. Nos hemos pauperizado. Al final, comprar barato nos sale caro a todos.

Los productos ecológicos no son más caros

Los grupos de consumo y los supermercados cooperativos permiten adquirir directamente del productor con mejores precios. Para que no se desajuste el presupuesto para la comida lo importante es comprar y cocinar producto fresco, que es más económico que el procesado ecológico, ahorrando dinero.
Consume poco y bien; no compres lo que no necesites.

Repasando

Explorar nuestro barrio puede ser una experiencia muy apetecible en cuanto a consumo. También leer etiquetas, mirar… Con un cambio de hábito al mes que hagamos es más que suficiente.
Empecemos llevando bolsas de tela a la compra, cambiando la botella de plástico por una reutilizable; pequeños cambios que no supongan una locura, sino algo motivador, un camino placentero, con metas que redundan en nuestra salud y calidad de vida.

Nueva normalidad más verde

Esperemos que la nueva normalidad sea más verde y responsable socialmente. El mundo lo pide, las nuevas generaciones no quieren que les dejemos el planeta así. Con nuestro consumo votamos todos los días. Ayudemos a los productores con buenas prácticas.

Si quieres ver el vídeo completo de la entrevista a Brenda Chávez, aquí lo tienes




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