Deuda pendiente en el trabajo

Más de la mitad de las mujeres son discriminadas en el ámbito laboral europeo

Alejandro Ferro

Más de la mitad de las mujeres europeas consultadas a través de importantes encuestas afirman que sus carreras profesionales se han estancado porque no las promovieron ni ofrecieron oportunidades de capacitación en su trabajo.
La escala de la desigualdad que todavía afrontan millones de mujeres sugiere que más de la mitad de las empleadas han sufrido algún tipo de discriminación en el ámbito laboral. Estos datos excluyen los casos de acoso sexual, así como la brecha salarial por género, información que se ha ido ofreciendo a través de entes oficiales del ámbito de la Unión.

Responsables de los estudios realizados en el continente sostienen que “los hallazgos presentan un claro recordatorio de la gran cantidad de desigualdades que las mujeres siguen enfrentando en el mercado laboral hasta bien entrado el siglo XXI” y que “las mujeres continúan dominando en el trabajo mal remunerado y subvalorado: dos tercios de las personas con empleos de salario mínimo son mujeres”. A la inversa, ellas carecen de los puestos más altos del poder empresarial.

Economistas del Women’s Budget Group, que analiza cómo les va a las mujeres en el lugar de trabajo, han expresado: “Siempre que hay presiones sobre las personas, en el contexto de un desempleo considerable, los empleadores están en una mejor posición para ejercer más presión en el personal”, en especial las mujeres. “Muy a menudo han hecho malabarismos para que las cosas funcionen y es más difícil para ellas responder a los cambios. Si se trata de un entorno competitivo, los empleadores piensan que no vale la pena molestarse con ellas”. Como contrapartida, esta situación ha provocado un aumento del número de afectadas que recurren a una ayuda legal con el fin de conseguir lo mejor para sus intereses y contrarrestar los efectos de los actos discriminatorios en el trabajo.

Algunos expertos creen que la clave para mejorar la brecha de género radica en mejores derechos para quienes trabajan a tiempo parcial o con flexibilidad. “Lo que realmente necesitamos es un trabajo flexible, pero que eso no signifique un perjuicio para el empleado. La legislación sobre el trabajo flexible debe hacerse más estricta para que los que tienen que usarla no sean discriminados”.

Desde las organizaciones sindicales también se ha destacado que “la batalla por la igualdad en el lugar de trabajo está lejos de terminar. La brecha salarial entre hombres y mujeres ha empeorado en algunos sectores y los recortes en los gastos han afectado a las mujeres. Lo que realmente hace retroceder a las mujeres en el trabajo es convertirse en madre. Los recesos profesionales, un período de trabajo a tiempo parcial o simplemente la necesidad de trabajar horas razonables frenan a las mujeres y limitan sus oportunidades de trabajo y promoción”.

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