Enrique Martínez Lozano | Desclée De Brouwer
A la mente, de naturaleza dualista y separadora, se le escapa la no-dualidad. Por eso es apropiado recurrir a la metáfora y a su capacidad evocadora: a partir de una imagen que se capta con facilidad, nos “traslada” a la realidad inefable y a la plenitud que somos.



