Espiritualidad y cambio climático

Sonja Ohlsson y Golo Pllz, expertos de Brahma Kumaris en la COP25, realizada en Madrid

“Queremos participar en la toma de decisiones en las Naciones Unidas y convencerles de que las creencias y las emociones influyen muchísimo. Tener en cuenta esto es importante y vale la pena para lograr el cambio”. Así se expresaba Golo Pilz, director del Programa de Energía Solar en India de Brahma Kumaris, junto a Sonja Ohlsson, directora del Programa de Medioambiente Internacional de la misma organización, momentos antes de su conferencia ofrecida en la Universidad Politécnica de Valencia, pocos días después de la COP25 realizada en Madrid.

Pilz –que participó junto a Ohlsson en la Conferencia sobre el Cambio Climático–, y con una experiencia en este tipo de eventos en los últimos diez años, en diálogo con Tú Mismo, dijo que “al principio de estas reuniones había mucha esperanza de que se arreglara el tema del cambio climático” y sus presencias despertaban cierta sorpresa en algunos asistentes: “Como tenemos una perspectiva más espiritual de lo que sucede, la gente nos miraba y decían qué hace esta gente aquí, en esta conferencia”.

Pero ahora las cosas han cambiado. Así lo explica el experto: “Entienden que el dinero, la tecnología, la estrategia, no van a ayudar lo suficiente para cambiar el clima. Están buscando grupos espirituales y religiosos para que colaboren, han comprendido que tenemos que cambiar su conciencia y el estilo de vida. En estos temas estos grupos tienen más experiencia que ellos”.

Debido a este nuevo pensamiento, en Naciones Unidos actualmente hay un espacio de diálogo religioso, en el que participa Brahma Kumaris y del que ha sido institución fundadora junto con otras entidades. “Hemos trabajado para formular un cambio en común –afirma Pilz–. Queremos participar en la toma de decisiones en la ONU y convencerles de que las creencias y las emociones influyen muchísimo. Tener en cuenta esto es importante y vale la pena para lograr el cambio”.

Por otro lado, “también observamos que aumentan la ansiedad y la frustración en general; los psicólogos han descripto una nueva enfermedad, llamada ecoansiedad”, prosigue el experto. “En una recepción vimos a tres mujeres jóvenes muy desesperadas, que lloraban. No tenían esperanza porque si ves cómo fueron las negociaciones te percatas de que la humanidad no logra unirse para dar una respuesta común, de unirse para actuar. Vemos que cada país defiende sus propios intereses, algunos empujan y otros retrasan”, agrega Pilz.

Ohlsson, por su parte, en el marco de la COP25, por primera vez y como una novedad, apuntó que “nos asociamos con una institución de científicos, con la que compartimos cinco programas, en los que tratamos la conjunción de espiritualidad y ciencia, y expusimos cómo esta acción puede crear un cambio real”.

Ante la alternativa de si hay que esperar un cambio que provenga de los gobiernos o de las conductas del ciudadano de a pie, Pilz declaró que “el enfoque tiene que ser doble”. Primeramente “entender que debemos cambiar nosotros”. “Si quiero paz en la tierra, yo interiormente debo ser pacífico; si quiero traer una visión al mundo, tengo antes que trabajarme internamente. Nosotros meditamos en forma regular porque se ha descubierto, incluso a través de estudios científicos, que la meditación es una forma muy buena para conseguir la autotransformación, estar en paz y con amor, ver al mundo entero como una familia, y ser solidario con todos”, dijo.

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Prosiguió indicando que “el cambio debe ser primero dentro de uno mismo y luego a nivel de nuestras acciones”. En este sentido, “tenemos que pensar sobre nuestra huella de carbono, qué hacer para reducirla, disminuir el gasto en electricidad, consumir menos, etcétera”.

Un capítulo especial y que le toca directamente es el uso de las llamadas energías limpias. Al respecto manifestó que “hace 25 años que Brahma Kumaris empezó a investigar y desarrollar energías limpias. Tenemos cinco mil centros de meditación en India, muchos que están utilizando energía solar. Y también hemos iniciado la instalación de cocina solar en muchas instituciones”.

Además, hace años que el gobierno alemán y Brahma Kumaris financian un proyecto pionero en la India, de doce millones de euros, llamado India One, que consiste en una enorme estación de un megavatio de potencia solar con almacenamiento. Junto a este emprendimiento, realizan seminarios de formación para ingenieros, a fin de difundir esta tecnología. “Nuestro conocimiento lo compartimos gratuitamente, no tenemos ningún interés financiero”, añadió Pilz.

Trabajan también con granjeros, a quienes les enseñan meditación y ayudan a reconvertir sus granjas en centros de producción ecológica, junto con campañas de plantación de árboles.

Al margen, destacó que “si purificamos el ser y creamos paz interior, considerando que mucha gente en el mundo ya lo hace, la balanza cambiará. Tenemos la esperanza de que algo mejor vendrá porque la humanidad siempre ha ido a través de ciclos de oscuridad y luz, y ahora estamos en un periodo relativamente oscuro. Pensamos que la luz vendrá otra vez y todo será bueno”.

Ohlsson mencionó por su parte que durante la COP25, The Guardian publicó un artículo sobre el cambio climático en el que se decía que hay tres causas del cambio climático: la avaricia, la maldad y la ignorancia. “Si esas son las causas, la cura es lo opuesto: la generosidad, la bondad y la conciencia, y lo podemos practicar solamente en nosotros mismos. Los políticos, antes de serlo, son estudiantes. Si todos los estudiantes practican esto, serán buenos políticos”.

Asimismo, “las comunidades espirituales religiosas tienen un papel importante en esta cuestión porque el 85% de la población pertenece a una u otra fe. Si todos miran a sus propias comunidades y practican el cuidado medioambiental, con conciencia, generosidad y bondad, entonces llegamos al 85% de la población, incluidos los políticos”.



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Stanislav Kondratiev
de Unsplash