Dualidad o unidad

Relación Especial y Relación Auténtica

Laura Cárcel.
Facilitadora de Tantra y Perdón No Dual (UCDM)

Vamos a indagar en las relaciones desde el punto de vista dual y desde el punto de vista no dual, la verdadera visión se instaura en la visión de Unidad. Vamos a desarrollar esto para acercarnos a la comprensión de Unidad, y poder hacer la práctica con todas las relaciones que tenemos hacia una Realidad de Unidad.

Qué es una Relación Especial

Llamamos relaciones especiales aquellas a las que les has atribuido un sentido diferente de cualquier otra, como “más importantes”, “donde ponemos más interés, más preocupación, más dedicación”. Y aunque no te des cuenta, lo que en realidad hay detrás de esa entrega es un deseo de obtener algo a cambio, un reconocimiento, una reciprocidad, una valoración, ser más amados; en definitiva, ser especiales también para el otro. Podemos comprobar cómo hacemos “especiales” a nuestras parejas, a nuestros hijos, amigos…

Y bien, dirás: “¡Normal! Es lo más lógico, son las relaciones con las que más cercanía tengo y las considero especiales”. Pero ahora vamos a ver qué se esconde detrás de todo esto.

El motivo que hace que el mundo sea tan atractivo y tan brillante para el ego son las relaciones especiales. Desde la percepción dual, o percepción del ego –que es lo que percibimos de manera automática si no tenemos una mente entrenada hacia la verdadera visión de la Unidad–, divisamos una realidad ilusoria, donde constantemente estamos percibiendo separación. Vemos al otro como “otro”, creemos que somos dos, ya que es una relación que se instaura en la dualidad, y se perciben separados. En ese espacio de separación, todo el infierno de miedo se cuela; el otro puede juzgarme, rechazarme, abandonarme, etcétera, o puede portarse muy bien. Cuando hay un otro percibido como “separado”, siento que me falta amor y que es “el otro” el responsable de dármelo. Así es la manera que percibimos nuestras relaciones basadas en la dualidad, en el ego, eso es lo que llamamos una “relación especial”.
A alguien percibido como “otro” no se le puede amar jamás, solo se le puede temer. Es un miedo disfrazado de amor, es el amor dual que experimentamos.

El mecanismo que utiliza la relación dualista especial es la proyección de la culpa inconsciente en el otro. Esto hace que todo lo que internamente nos limita –las creencias, los bloqueos, el dolor, los traumas, la sensación de separación, la carencia, el sentimiento de rechazo, abandono– todo va a salir a la superficie porque lo proyectamos en el otro.

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Si nos dejamos llevar por la percepción del ego, nos sentiremos rechazados, abandonados, juzgados, atacados, y se habrá cumplido el propósito del ego. Por otra parte, el ego también se encarga de regalarnos momentos “especiales” de placer, goce, que actúan como distracciones, que nos mantienen fluctuando en esa polaridad de cielo e infierno.

Qué es una Relación Auténtica (consciente)

Cuando tenemos un propósito de liberación, de sanación, de deshacer el ego y de soltar las percepciones para anclarnos en la verdadera visión de la Unidad, en esta práctica constante de observación de los pensamientos y los patrones, nos hacemos conscientes de la dinámica inconsciente del ego, que está actuando en todo momento y nos está llevando a experimentar la relación especial. Al ser consciente de ello, podemos elegir de nuevo y elegir al Amor, para que nos guíe hacia la visión de Unidad.

Todo propósito que le damos a una relación puede ser para los fines de la separación, del ego, o para el propósito de la sanación, el reconocimiento de nuestra divinidad, Unidad.

Si no quieres sentirte en una relación rabiosa y enfadada debes tener muy presente esta comprensión y hacer un acto de entrega de todo lo que surge para poder sentir el Amor que ya está en ti.

De acuerdo a quien eliges como guía, al Amor o al ego, vas a experimentar una sensación u otra.

Llevado a la práctica esto mismo al caso de una simple discusión, cuando empiezas a sentir enojo, puedes reconocer que la causa no es el otro que te ataca, sino que eso que sientes se debe a que estás siendo guiado desde el ego.

Reconociendo esto, tomarás responsabilidad plena y, tras darle el espacio dejándote sentir la rabia, harás un acto de entrega, pero una entrega desde el corazón. Para saber si esta entrega es realmente honesta, observa con atención si lo que pides es que se corrija la percepción o que se vaya la rabia. La clave está en pedir que se corrija la percepción, ya que lo que te ha llevado a sentir la rabia es tu interpretación de la situación, con el mecanismo del ego, no es la situación en sí. Ahora puedes elegir que sea el Amor el que reinterprete esta situación.

Cuando hacemos este proceso desde el corazón, desde el sentir, estamos transformando el propósito de la relación, la ponemos al propósito del Amor. Es lo que llamamos “Relación Auténtica“.

En nuestras sesiones de tantra practicamos esta visión a través del otro, con meditaciones en pareja, dinámicas de grupo, observación de nuestras creencias, y observamos el escenario de la sexualidad como un escenario muy amplio de proyección del ego. Aprendemos a relacionarnos guiados desde el Amor.

La práctica sería honrar los deseos del personaje no culpándolos. No se trata de renunciar a tus relaciones especiales sino de transformarlas. Te mueves en dirección del deseo, pero ya lo haces conscientemente, siendo guiado desde el Amor. Entonces dejas de creer que si no tienes tal cosa o cierta persona se va de tu vida te hundes, y puedes seguir expresando igualmente la dedicación a esa persona como una expresión de amor que surge, no para manipular.

 tantravalencia.com



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