Antoni Llorens | La Llave
El Árbol de la Vida y el eneagrama comparten una estructura y otros aspectos más, pero su interrelación trasciende el mero mapa o símbolo para conducirnos a un cruce de caminos espirituales que nos sitúa en la intuición de la no dualidad. Así nos introducimos en un territorio inédito, el de la cartografía espiritual comparada.


