Siempre se puede volver a empezar

La oportunidad de convertirte en quien quieres ser

Emi Zanón
Escritora y comunicadora

“Nunca es demasiado tarde para convertirte en quien quieres ser”.
Scott Fitzgerald

Siempre se puede volver a empezar. Puedes visualizar un futuro y tu cerebro empieza a construir las redes neuronales para conseguir ese futuro. No es sugerencia, es creación.

En Efesios 4:23 se habla de la renovación del espíritu de la mente, de un proceso de transformación interior profunda impulsado por el Espíritu Santo, que cambia la forma de pensar, sentir y decidir. Las personas creyentes pueden de esta manera alinearse y liberar patrones de pensamiento negativos como la ansiedad y el egoísmo.


No obstante, los no creyentes pueden impulsar este cambio profundo con un cambio de actitud. Una actitud que se dirija hacia todo aquello que deseamos en nuestra vida, aligerando o despojando aquello que nos impide avanzar.
Lo bonito de la vida, precisamente, es que siempre podemos cambiar, crecer y mejorar.

No nos define el pasado, tampoco nuestros errores, siempre estamos a tiempo de volver a empezar, cerrando ciclos y no necesariamente desde cero absoluto, sino desde la experiencia previa.

Siempre hay una oportunidad para empezar de nuevo, y esa oportunidad se llama “HOY”.

Nuestro cerebro está diseñado para sanar.

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Si hoy elijes pensamientos que construyen, pensamientos que sanan, ese será tu futuro. Si hoy elijes perdonar te liberarás de las cadenas del rencor.
Si hoy elijes la gratitud por todo cuanto eres, tienes y te rodea, crearás bienestar en tu vida.
Si hoy elijes la compasión y el amor, acelerarás tu evolución como alma a la vez que la plasticidad de tu cerebro porque eres el arquitecto y cada pensamiento es una semilla.

HOY reflexiona sobre aquello que necesitas dejar para avanzar.

Hazte preguntas como…

¿Qué momentos de tu vida han sido dolorosos y necesitas aceptar?
¿Qué has aprendido de los errores que no quieres volver a cometer?
¿Qué es lo que estás dispuesto/a a cambiar o sacrificar en esta nueva etapa?
Si no tuvieras miedo al fracaso, ¿qué harías?
¿Qué te apasionaba de niño/a que has dejado de hacer?
¿Cómo te gustaría sentirte cada día?
¿Qué es lo que realmente te importa en este momento de tu vida?
¿A qué le tienes que decir “no” para poder decir “sí” a este cambio que deseas?
¿Necesitas apoyo de otros para lograr tu meta?

Podría seguir dejando preguntas para la reflexión y para llevarte a la acción y compromiso contigo mismo, pero creo que con las expuestas ya son suficientes para que “HOY” sea el día en el que decidas volver a empezar.
Recuerda: nunca es demasiado tarde para convertirte en quien quieres ser.

Bendiciones.
¡Feliz mes de junio!

emizanonsimon.blogspot.com.es
emizanonweb@gmail.com

Imagen: Andrea Piacquadio



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