Pilar Ivorra Ferrándiz
Renacedora, Facilitadora en Constelaciones Familiares y Formadora
Aprovechando que aún estamos en verano, aunque esperando la llegada del otoño, es una época perfecta para hacer una desintoxicación suave y efectiva de nuestro organismo. Además de borrar los efectos de los excesos (cervecitas de más, comidas familiares copiosas, helados y horchatas sin medida, baños de sol a horas no demasiado recomendables, etcétera), es importante mantener la pureza de los fluidos corporales y para ello nos ayudan los riñones, el hígado, la piel, los pulmones y el sistema linfático, los llamados emuntorios del cuerpo. ¡Aprendamos a cuidarlos!
En verano algunos podemos notar que nuestras piernas se hinchan y están pesadas, bien, pues podemos aprovechar estar cerca del mar para dar paseos con el agua por encima de las rodillas, y remojarnos dejando que las olas nos golpeen el cuerpo a diferentes alturas. Es un remedio muy eficaz para ayudar al sistema linfático a hacer su función y, además, es agradable y divertido. También sería recomendable tomar una infusión de tomillo y fumaria.
Es también probable que estemos sudando mucho debido a las altas temperaturas, pues aprovechamos para hacer una limpieza profunda de desechos sólidos, líquidos y gaseosos a través de la piel. Un baño de sal, no en el mar… sería genial, pero aquí necesitamos agua más calentita y más sal, alrededor de un kilo de sal gorda para 100 litros de agua. Y después del baño, ideal una friega con hoja de aloe partida por la mitad a la que, previamente, le habremos quitado las espinas laterales. Finalmente una ducha fría y todavía con la piel mojada, aceite para nutrirla. ¡Seguro que la piel nos lo va a agradecer luciendo suave, tersa y brillante!
Hidratación
Por supuesto, hidratarse en verano es fundamental y a veces no nos apetece beber tanta agua, pues podemos aderezarla con zumo de limón (un limón por litro es más que suficiente), canela y hierbabuena, ¡deliciosa! Y si la queremos endulzar le ponemos un poco de stevia y de paso regulamos la glucosa en sangre. Además de hidratarnos, el limón nos ayudará a limpiar nuestro organismo. Asimismo, como bebiendo más hacemos trabajar más a nuestros riñones, añadir un poco de cola de caballo en la infusión, será de gran ayuda.
En verano cometemos algunos excesos comiendo y bebiendo más de lo que es habitual y nuestro hígado necesita alguna ayudita extra. Si añadimos un pellizco de boldo a la infusión antes referida, habremos solucionado el tema de las digestiones pesadas y el extra de trabajo. Recordemos que el hígado, cuando no funciona bien o está sobrecargado, no da señales de alarma en forma de dolor, pero un buen aviso es estar atentos a nuestros ojos, si empezamos a ver mal, borroso, nos cuesta reconocer a las personas de lejos, etcétera. Antes de ir al oftalmólogo, probemos el boldo.
Estar cerca del mar o en la montaña también nos ayudará a limpiar nuestros pulmones, y si además hacemos algún tipo de ejercicio como andar deprisa, estiramientos, bici, nadar, correr, ¡mejor que mejor!
Adiós al tabaco
Si además decidiste dejar de fumar, una infusión con tomillo y gordolobo te ayudará a sacar las impurezas de los pulmones para que empieces tu nueva vida de no-fumador sin residuos. También ayudará si estás padeciendo o has padecido un resfriado recientemente.
Así pues, una infusión matinal de tomillo, fumaria, cola de caballo y boldo, endulzada con un par de hojas de stevia, es una manera fácil y natural de mejorar nuestro organismo y ayudarle a que recupere el ritmo ahora que volvemos al trabajo renovados energéticamente tras las vacaciones. ¡Aunque siempre es buen momento para cuidar nuestros filtros!
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